jueves, 14 de septiembre de 2017

Las proyecciones del pasado Parte I

NIC películas para niños
Y todo comenzó...... con estas películas para niños. Yo quería "dar cine" a mis amigos como mi padre hacía en el del barrio. Así que ......un 6 de enero de 1972, mi sueño de niño se hizo realidad, Baltasar me dejó bajo mi árbol un proyector de cine. Aún no existía el famoso Cinexin, que vendría más tarde, así que tuve que conformarme con un proyector muy rudimentario. Consistía en una caja con una lámpara en la que las películas eran todas de dibujos animados en blanco y negro. Rollos de papel vegetal que se iban pasando con una manivela del "sofisticado" artefacto; lo raro es que funcionaba, claro que luego había que rebobinar el rollo ¡a mano!, menos mal que no era muy extenso ya que cada película duraba unos 5 minutos.

Y de las películas para niños poco tardé en aprender a disponer las películas para los proyectores de verdad, los del cine. Y a decir verdad, todo era muy artesanal, desde que llegaban las películas al cine hasta el modo de proceder con el aparato.
Saco de película 35mm

Las películas llegaban en camión desde las distribuidoras de Madrid en sacos que había que subir a las cabinas (todavía recuerdo al hombre que las traía, un tipo grande que podía con los dos sacos de las películas, una en cada mano). Como era un cine de sesión doble, y yo mucho más "jijas" que aquel forzudo, subía los sacos de uno en uno, Cada uno tenía entre 6 y 8 rollos de celuloide, más las caja, que al principio era metálica y más tarde pasaría a ser de plástico.

Una vez en la cabina, había que ir sacando los rollos de película, y verificar la ficha técnica que venía normalmente con el primer rollo, aquí es el punto, donde el operador de cine cruzaba los dedos porque esta ficha detallaba el grado de conservación de la copia.

Barras de carbón de proyección
Barras de carbón para proyección de cine
Si la copia venía en grado de nueva o 1, semana tranquila y (jiji) entre rollo y rollo se podía dar alguna cabezadilla; si llegaba en grado 2 (la gran mayoría de las veces) había que estar alerta ante posibles cortes para que cuando se produjeran, tener la habilidad suficiente para empalmarlo enseguida y reanudar la proyección lo antes posible, sin "cabrear" a los espectadores; Si  el grado era 3 (vaya semanita nos esperaba) "Cortes Seguros" lo que se traducía en pateado y silbidos en el patio de butacas, ya que en esa época se aplaudía no sólo al final de las "pelis" como se hace ahora si te ha gustado, sino durante la proyección: cuando los buenos se cargaban a los malos.  Se silbaba, cuando había besos entre los protagonistas y lógicamente, también cuando la película se cortaba, o el operador se despistaba  y la película se oscurecía o incluso se iba a negro porque la cámara se quedaba sin luz, debido a que los dos carbones con los que la pantalla aparecía luminosa, se iban consumiendo. Más tarde, estos carbones se sustituirían por lámparas pero no en aquella época...

Rollos de películas
Rollos de películas listas para montar en bobinas
Y ahora, a montar los rollos en las bobinas de proyección: en cada una de estas podríamos empalmar dos o tres rollos, dependiendo del metraje de cada uno. Para ello contábamos con una bobina desmontable, donde encajábamos el rollo a pasar a la bobina de proyección. Al final de cada rollo venían las "colas" que eran cinta negra que teníamos que cortar y conservar para cuando devolviésemos la película al distribuidor.

Empalmadora
Empalmadora de 35mm.Que invento


La técnica artesanal del empalmado consistía en rascar en cada uno de los extremos de los dos rollos un cuadrito del fotograma con una cuchilla de afeitar e impregnarla de acetona. Hay que tener en cuenta que las películas tenían que aguantar los tirones que daban los proyectores de la época, de ahí su degradación. Cómo hubiera sufrido mucho llegaría con Degradación máxima, nivel 3, por lo que nadie te salvaba de 2 a 4 cortes por pase, a empalmar con acetona, todo un via crucis cuando hacía mucho calor.  Qué gran invento "las empalmadoras" que llegaron después, disponiendo de una guillotina para cortar y un soporte para celo.

Y por fin, a proyectar, pero eso lo dejo para otro día...