jueves, 7 de septiembre de 2017

La guerra de papá

La guerra de papá de Antonio Mercero
Una de las pelis que llegan a mi memoria como un bombazo de taquilla fue "La guerra de papá" que dirigiera Antonio Mercero antes de meterse a creador de chanquetes, pirañas y demás en su Verano Azul.

Esta película basada en la obra literaria de mi paisano Miguel Delibes,  "El príncipe destronado" y cuya hija Elisa tuve y disfruté como "profe de lengua y literatura" allá por los años 80, narra un día en la vida del pequeño de una familia numerosa de la España de los 70 de nuestro país, interpretado por el niño Lolo García, y en la que también podemos ver a una jovencísima Verónica Forqué, además de a Hector Alterio, Vicente Parra, y un irreconocible Tito Valverde.

Pues bien, esta película, en el cine donde pasé gran parte de mi tiempo como hijo de operador y luego como operador, tuvo una calurosa acogida en el barrio y fuera del mismo. Las largas colas se sucedían para adquirir la localidad -y eso que el aforo del cine rozaba las 550 localidades en dos plantas, una de patio, otra de anfiteatro y un pequeño palco de 4 filas que aún se utilizaba y que en el futuro, al igual que el anfiteatro, dejaría de utilizarse, sobre todo con la aparición de los VHS-.

La peli era distribuida por JF (José Frade) y todavía  me acuerdo de la cortinilla "José Frade Presenta" que podéis ver en el vídeo que he encontrado en el YouTube (¡anda, que si hubiera existido en esa época esto...!!)


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En la cinta encontramos frases que se me alojaron en la memoria y que tanto mi hermano como yo repetíamos, como "Vito, me voy a cortar el pito", lanzada en un arrebato del niño protagonista, porque al pobre todavía se le escapaba en la cama el pipí. O también el "Se ha muerto el Moro", cuando el gato negro de la vecina le llegó la hora.


La Vito dando de comer a Quico
La película tuvo tanto éxito que se colgó el cartel de "A petición del público se prorroga 4 días más"  (el cambio de programación se hacía los jueves), así que se aprovechó el siguiente fin de semana para hacer caja y seguir recaudando.

La verdad es que la historia siendo fiel a la novela original de Don Miguel es entretenida sin más, pero consiguió llenar varias veces el aforo completo del la sala. Años más tarde lo intentó de nuevo el dueño, reponiendo la película, pero con unos resultados de taquilla muy inferiores. Probablemente esto se debiese a que la primera vez el estreno en nuestra sala, se hizo coincidir con Septiembre, cuando los chicos no íbamos al cole por la tarde y además la ciudad se vestía de fiestas, feria de carruseles, tómbolas, y demás artilugios que se ubicaban muy cerca del cine.....

En fin, aquí termina la historia de como se llenaba una sala de cine de 550 localidades con una "peli" española (pocos hoy podrían hacer  lo mismo)

Y esto es todo por hoy, queridos seguidores de Yo, operador de cine...